Abril en la estancia

(30/11/2006)

Abril en la estancia es como salir a jugar un día de lluvia en una plaza abandonada. La mitad del paisaje te mira desolado y la otra mitad te pega en la cara con bronca. La anciana igualmente disfrutaba sentarse en el porche a ver pasar las vacas, aunque no podía percibir lo mucho que sufrían sabiendo que se dirigían al matadero (las vacas y ella).

Los rastros del día todavía perduraban en la escalera de la entrada y el gato se afanaba por subir para pelearle el ovillo del tejido. La cara del espantapájaros que se parece cada día más al presentador del noticiero local, y ningún kiosco para comprar cigarros. ¡Que lugar por Dios!

Recuerdo que llegue de casualidad como boyando, y me recibieron el gato, la anciana y el ovillo, como hoy pero mas grande (el ovillo).

Abril en la estancia es como el pan lactal, pensé en ese momento, y el gato me golpeó con el ovillo en la cabeza. Ya tengo varios días acá y parece que fuera el mismo siempre.

Por suerte puedo jugar con lo que queda del ovillo, del gato y de la anciana.
Campesinos de mierda....y sin cigarros.