Bordeando azules

(18/03/2007)

Llueve,
la calle sangra dolores ajenos,
las veredas riegan sentimientos,
la gente camina a paso lento.

Llueve,
y ella se desliza candorosa,
cintura de miel que se derrite,
ojos de cielo libre.

Camina en silencio
bordeando azules bajo la llovizna,
cantando salmos,
bailando un tango.

Llueve,
y se acurruca
en un tibio sueƱo,
en los azules y los grises,
en la copa verde de su abrigo.

Ella pasa......y vuelvo a ver el sol desde mi taza.