Esperandote (Esquina eterna)

(16/03/2003)

Una noche fria de mi vida
me encontre en la esquina con tus ojos,
y se quedaron conmigo hasta hoy,
calentandome el alma.

Una tarde calida de primavera
los perdi al doblar la misma esquina,
y empeze a sentir el frio,
que sentia el primer dia.

Desde entonces
rodeaba sin parar esa manzana,
esperando por tus ojos,
por tu calor,
por tu alma.

Y asi me hallaron,
una noche de verano;
tendido en la esquina,
aferrado a unos ojos dibujados,
pintado en el suelo un corazon con sangre
al lado de una hoguera casi extinta.

No pude acostumbrarme a tu ausencia,
al vacio de tus espacios,
a la falta de tus ojos,
y me deje llevar.

Ahora puedo verte,
y mirarte a los ojos por el resto de mi muerte,
y vuelvo a sentir el calor
que senti aquella primavera.

Ahora me acompaña tu risa
todas las mañanas de mi no-vida,
y tengo el tiempo de esperarte
cada dia del resto de tu vida.